Crónica

Crónica Veinte Veinte.

Llevo un mes haciendo bromas con mis propósitos de Año Nuevo. Como si esta vez fueran diferentes. Como si esta vez fuera a cumplir alguno. Volver a escribir estas crónicas no era uno de ellos. Y quizás por eso mismo lo estoy haciendo.

No nos engañemos. Escribo por encargo. Como un escritor profesional, pero mucho más barato. Mis dos lectores más acérrimos me pidieron que volviera a escribir; mi correctora merece una crónica mal escrita que reventar con críticas feroces pero, sobre todo, mi vicepresidente y anhelante capitán lo sugirió sutilmente en un mensaje de texto. “He pensado que una crónica… qué te parecería hacerla…”. Y yo que soy avispado....

Sin palabras.

Soy un pirado de los deportes, de todos los deportes. He practicado muchos a lo largo de mi vida. Todos me gustan, todos se me dan regular (siendo generoso conmigo mismo) y de todos tengo una idea general de la práctica. Y entre todos el rugby me eligió. Me gustaron sus valores, recurso tantas veces utilizado y tantas veces vacío de contenido. Cada vez con más frecuencia veo en redes sociales como estos “valores” se utilizan como reclamo, como gancho para atraer practicantes –sobre todo en categorías inferiores-. Cada vez con más frecuencia compruebo como son palabras bonitas sin acciones que las respalden. Y me desencanto un poquito. Ayer volví al campo donde....

Somos 016.

001. Pido perdón por la falta de las dos últimas crónicas. Hoy compensaré muy brevemente mis faltas.

002. Escribo el día después de jugar pero cuando me senté para contar el partido contra Athletics Boadilla estaba muy cabreado, no me gustó el partido, no me gustó la derrota, no me gustó lo que quería escribir.

003. Admito que Athletics Boadilla fue mejor que nosotros en el conjunto del partido aunque en el particular de cada fase del rugby fuimos iguales, cuando no, superiores. Ellos fueron más equipo y eso marcó la diferencia. Por eso ellos ganaron y nosotros perdimos.

004. Acostumbro a utilizar algo de lo que ocurre durante la semana o el partido....

Apaga la televisión.

Vivimos en el siglo XXI. En la conocida como era de la tecnología, dónde todo lo que hacemos tiene que tener una repercusión mediática. Si no publicas una foto de lo que comes en las redes sociales es cómo si estuvieras en ayunas. Si sales a correr, pon la media de minutos el kilómetro o habrás estado en casa en el sofá a ojos del mundo. Si estrenas una camiseta de juego nueva y, por lo que sea, te la manchas de sangre, estás de enhorabuena. Eso te da un treinta por ciento más de "me gusta" (y eso es una estadística que sabe el ochenta y siete por ciento de las personas).

Personalmente me cabrea el postureo en el rugby y por eso me gustó lo que dijo el árbitro antes del partido ....

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