Y el RAC se recuperó de su amnesia.

El Rugby Ávila Club tenía amnesia. Amnesia de ganar, ya que hacía cinco partidos que no lo hacía, y amnesia de ganar como visitante, ya que no había logrado la victoria en ninguno de los partidos que ha jugado lejos de la Ciudad Deportiva a lo largo de la temporada.

Los de rosa madrugaron para jugar temprano a las 11:00 en Alcorcón un partido al que se presentaron sin la presión de tener que jugarse la clasificación, ya perdida, a los playoffs de ascenso, pero con ganas de hacerlo bien en este último partido de la primera fase y cortar esa mala racha de resultados que les venía lastrando.

Dio comienzo el partido y, fruto de esas ganas, quizás excesivas, llegó a los dos minutos un tempranero sin bin para Carras por un placaje retardado al apertura rival. Les tocaría a los abulenses prácticamente empezar el partido con uno menos. Tras unos primeros minutos en los que los visitantes parecían no notar la inferioridad, los locales lograron hacerse con el control del juego, gracias en parte a la cantidad de golpes de castigo cometidos por el RAC, en algo que ya es común y les viene lastrando durante casi todos los partidos. Fruto de esos golpes de castigo llegaron los seis primeros puntos locales tras dos golpes de castigo transformados, que pudieron ser más si el pateador local hubiese acertado a colocar entre palos un tercer golpe que hubiera puesto el partido muy cuesta arriba para los abulenses. Con ello, se llegaba al descanso con un marcador de 6-0 y con los visitantes temiéndose lo peor.

Tras la arenga de entretiempos y viendo que se necesitaba espabilar inmediatamente si se quería lograr la primera victoria como visitante de la temporada, los visitantes salieron decididos a remontar el partido, pero verían cómo se volvía a complicar tras una nueva tarjeta amarilla, esta vez para Miky, que pagó los platos de la reiteración de golpes que estaban realizando los abulenses. Lejos de desanimarse, el Rugby Ávila Club siguió en su empeño de remontar el partido para así, aún con inferioridad, lograr el primer ensayo del partido de la mano de Dani tras una buena jugada de la línea. 6-5 en el marcador y nuevamente quince contra quince. Espoleados por el primer ensayo, los abulenses siguieron avanzando metros y logrando hacerse con el dominio del encuentro para, mediada la segunda parte, y tras otra buena jugada de fijación de la línea, Miky lograse ensayar habiéndose reincorporado al partido únicamente un par de minutos antes tras su sin bin, para así poner por delante al conjunto rosado por primera vez en el partido.

Las tornas habían cambiado y ahora eran los abulenses los que manejaban el partido, coincidiendo con un pequeño bajón en el juego de los alfareros. Los miembros del RAC parecían inspirados, tanto como para, de un golpe de castigo por el centro del campo y sin apenas peligro, se lograsen colocar prácticamente en la línea de ensayo rival de una sola patada. Era la hora de que apareciese en el partido la señora Alfonsiha, y vaya si apareció. Ensayo de Davil tras jugada de touch y 6-15 en el marcador.

Pero en esto del rugby, hasta el rabo todo es toro. O, mejor dicho, hasta el pitido final, todo es partido. Los locales, espoleados por los ánimos de la cantidad de público que se encontraba viéndolos, tiraron de casta para lograr un ensayo final y, tras una increíble transformación, colocarse 13-15 en el marcador, metiendo el medio en el cuerpo a los visitantes.

Por suerte para los abulenses, no llegó la sangre al río y el partido llegó a su final con un apretado marcador de 13-15, que reflejaba la igualdad vivida en un partido bonito y con alternativas. Los de rosa finalizaban la primera fase con su primera victoria como visitantes en la temporada, cerrando así una mala racha de cinco partidos sin ganar.

En un animado tercer tiempo, se repartieron los PREMIOS RAC:

Premio Panini: para nuestro apertura, Pedrito, que puso alfombra y banderillas al apertura local en un par de ocasiones.

Premio Tragabolas: en un afán acaparador, también fue a parar a Pedrito por no transmitir el balón con la rapidez que el sabe en varias ocasiones. Aunque a su favor hay que decir que las jugadas de los ensayos de Miky y de Dani nacieron de sus manos.

Premio Manos de Topo: para Dani, que sigue en su empeño de demostrar al resto del equipo su ausencia de dedos prensiles, haciendo avants de todo tipo y condición.

Premio Punisher: salió Carras con enrabietado y con ganas de hacerlo bien. Con tantas ganas que no tardó ni dos minutos en pegar un placaje retardado clamoroso a un rival y llevarse un merecido sin bin. Premio Punisher sin ningún tipo de discusión.

Premio Tolai del Día: a Miky, por su “amarilla y tres cuartos” y su “no te quiero ni oír. Es más, no te quiero ni ver”.

 

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Tras el final de la primera fase, toca hacer análisis personal, y éste no puede ser sino de SUSPENSO, ya que no se ha logrado el objetivo marcado al principio de la temporada, que no era otro que clasificarse entre los seis primeros. Los abulenses se han visto lastrados por su mal rendimiento fuera de casa, donde no consiguieron la victoria hasta el último partido, quedándose fuera de puestos de playoffs por únicamente tres puntos.

Con ello, se demuestra que en el deporte en general, y en el rugby en particular, una temporada al final se decide por pequeños detalles. Si la transformación en el último minuto del partido contra Alcobendas hubiera entrado en vez de estrellarse contra el palo, si el ensayo conseguido en el último segundo contra Jabatos no hubiese sido anulado o si no se hubiese recibido en la última jugada del partido de la semana pasada ese ensayo contra Tres Cantos, el Rugby Ávila Club estaría ahora mismo clasificado para disputar la fase de ascenso. Así de pequeña es la diferencia entre el éxito y el fracaso, entre el aprobado y el suspenso. Parece mentira, pero un segundo o un centímetro podría haber cambiado las cosas, lo que demuestra que, en esto del rugby, cada segundo de de partido cuenta.

Pero no hay lugar para lamentaciones ni para “y sis....”. Un nuevo objetivo se plantea para el Rugby Ávila Club, y ése no es otro que quedar primeros de esta nueva liguilla que se forma con los seis últimos clasificados, ganando además todos los partidos, ya que no existe margen de error. Es un objetivo realista y alcanzable, que los abulenses trabajarán por conseguir para tornar ese suspenso en un aprobado y demostrar que su verdadero nivel es, si bien no para optar al ascenso, sí para pelear entre los mejores de la categoría.