Resaca de Domingo

Escribir la primera crónica de un partido oficial del RAC fue relativamente fácil. Había muchas emociones en el aire, mucho esfuerzo, mucho sacrificio, mucha ilusión. Pero llegó el momento de escribir la segunda. De mejorar algo que parece que ha gustado. Y es difícil, muy difícil.


Es difícil porque puedes caer en el error de pensar que ya lo sabes todo, que ya lo controlas todo. Nada más erróneo que pensar que tienes bajo control los recursos del lenguaje, los giros lingüísticos; que sabes dónde va cada punto, cada coma, cada acento de lo que haces y escribes. Te confías, te relajas y la cagas – ¿Brasas Lázaro Carreter se puede decir cagas?- y lo que debía ser una crónica simple, sencilla y limpia se complica y está a punto de acabar en la papelera, en el cajón de lo que nunca debió haber sido. Pues lo mismo pasa con el rugby.


Toda la semana hemos vivido entre la euforia de muchos y la pausa y prudencia de pocos para saber que no somos tan buenos y no hemos hecho nada, aún, dentro de esta liga y de esta nueva experiencia que nos ocupa. Tras ganar el primer partido, nos preparamos para el segundo. En Madrid, contra el Tres Cantos B, domingo a las doce.


Tal era nuestra relajación y confianza antes del partido que nos dejamos al gran Paco en tierra, en Ávila. Por favor, que alguien me lo explique…la personificación –en mi humilde opinión- del rugby…no podré disculparme lo suficiente. Además, y para completar la jugada, mandamos a nuestros gorders madrileños a otro campo…de verdad qué equipo…un día juntamos media neurona y nos dio migraña…


Comenzamos el partido de buena manera, con agresividad y disciplina de delantera para adelantarnos en el marcador tras una buena sucesión de fases que acabaron con el ensayo de pichichi Borja. 0-5. Ese ensayo nos sacó del partido. Nos confiamos y pensamos, supongo, que ya estaba todo hecho. Quizás creímos que ya no hacía falta correr más, sudar más, placar más. Novatos. Metro a metro, golpe a golpe, fuimos regalando el balón y el control del partido hasta llegar al descanso con un marcador adverso de 13-5. No daré más pistas de nuestros errores para que no se enteren los ojeadores del resto de equipos que, sin duda, leerán esta crónica. Creo que ya se hizo crítica suficiente después del partido.


Tras unas delicadas palabras sobre nuestro compromiso, concentración y motivación con el encuentro, el comienzo de la segunda parte fue arrollador, con momentos de muy buen juego encadenando fases y una circulación y transmisión de balón rápida y efectiva. De esta manera llegaron en pocos minutos los ensayos de Nacho y David que, sumada una transformación de Carras, colocaron el 13-17 provisional.


Tres ensayos conseguidos. A nuestro alcance el bonus ofensivo. Y el karma cerrando el extraño círculo que tenía preparado para este partido con el cuarto ensayo del RAC. Touche larga de Adolfo que no logra capturar nuestro primer saltador –en jugada largamente entrenada- y que recoge Paco para posar en línea de ensayo. 13-22.


Otros tres ensayos que pudieron ser y nos dejamos en el camino podrían haber cerrado un marcador redondo pero, que ninguno se engañe, podíamos haber perdido. En los “minutos de la caraja” de la primera parte podíamos haber perdido de no haber resistido a base de defensas a cinco metros. Esperemos que esta lección nos sirva para el futuro, nos sirva para mejorar, para ser mejores. Para ser tan buenos como en realidad nos creemos. Para ser tan buenos como en realidad podemos llegar a ser.


Cronista.


P.S.: quiero aprovechar estas líneas para felicitar a Pascal, que fue su cumple…evitó las flexiones…y yo me olvidé de felicitarlo… los golpes en la cabeza es que me dejan…