Presentación del RAC.

Resulta que después de casi dos años de partidos, entrenamientos y marear a familiares y amigos para que se unan a nosotros no nos hemos presentado. Y como más vale tarde que nunca, el pasado martes 29 de Enero tuvo lugar en el Ha’penny Bridge la presentación oficial del Rugby Ávila Club a toda la sociedad abulense.

Me gustaría agradecer la esencia de autoridades, patrocinadores (Pelayo te echamos de menos) y medios de comunicación que pudieron disfrutar de un clásico tercer tiempo “light” que honra al rugby. Y escribo “light” a pesar de la comida -que engordaba-, y la cerveza -que alegraba el espíritu- porque le faltaba algo.

En realidad, siendo crítico como acostumbro, diría fue una presentación algo sosa. Con un breve discurso del presidente (que no, que no, que no nos representas) y un video con imágenes de la vida de este humilde proyecto deportivo (gracias Davil) y para finalizar el ya mencionado tercer tiempo.

Un tercer tiempo sin partido previo no es un tercer tiempo de verdad. Sin equipo contrario, sin comentarios del partido, sin dolores, sin la sonrisa satisfecha tras jugar al rugby, sin los canticos, sin los desnudos (se dice que a veces ocurren) no es lo mismo. Era un día de ser formal, de ser correcto, de ser responsables.

Nuestra intención era contar a todo el mundo que lo quisiera escuchar lo que para nosotros significa jugar al rugby pero resulta que no somos hombres de letras, somos jugadores de rugby. Nos expresamos en un campo, con un balón en las manos, hablamos con el corazón, no con las palabras y si ilustres literatos no han sabido expresar lo que es el amor en cientos de años de literatura no lo íbamos a conseguir nosotros en un rato de conversación en un bar.

Sólo te diré una cosa, anónimo lector, si hablando del verdadero amor ves un brillo especial en los ojos de de tu interlocutor que no sabes identificar o comprender, un amor irracional fuera de toda lógica, se consciente de que no estás con un trastornado, estás con un jugador de rugby. Atrévete a conocernos.

Aquí el Rugby, aquí unos amigos.

Cronista