Loca Academia de Rugby

Los más mayores del lugar seguramente recuerden la exitosa saga de películas creadas por Paul Maslansky y dirigidas por Hugh Wilson que tuvo un gran éxito en taquilla, recaudando millones de dólares en todo el mundo a mediados de los 80. ´Loca Academia de Policía´ narraba en clave cómica las peripecias de un grupo de policías un tanto especial, cuya misión de hacer cumplir el deber al ciudadano no siempre daba sus frutos.

“Llámales vagos, llámales estúpidos, llámales groseros… pero mejor no les llames cuando tengas problemas” era el lema publicitario de la primera entrega. Pues bien, embriagado por ese espíritu de los 80 con sus prendas rosas y calzado de color brillante, el Rugby Ávila Club decidió el pasado Sábado poner en marcha su particular Loca Academia de Rugby con enseñanzas tan variopintas como “hicieron un salto y por eso a nuestros defensas les dio tiempo a llegar”, “las melés están pactadas” en un partido en el que se llevaban 60 minutos disputando o “¿dónde están los flankers?” en un partido de rugby 13. Todo ello acompañado de un guión bastante cómico pero con una técnica a veces no tan acorde al nivel presuponible a unos actores con tal nivel de conocimiento teórico rugbístico como los abulenses. Aún así, la trama tuvo un final feliz para el equipo local, que consiguió hacerse con una valoración de cinco puntos por parte de la crítica, la Federación de Rugby de Madrid en este caso. Cuatro puntos por la victoria y uno por el bonus ofensivo.

La película comenzó con buen pie para los policías vestidos de rosa para la ocasión, ya que consiguieron ponerse por delante a poco de comenzar. Un pequeño fogonazo de euforia para los locales que, debido a la comicidad del film, se relajaron pensando que ya tenían todo el trabajo hecho y que únicamente debían dejar que la trama siguiera el placentero curso que había tomado para recibir la condecoración al final. Nada más lejos de la realidad. Los cacos del Industriales de Las Rozas, grandes expertos en estas lides del rugby y con un plan de juego más marcado que la cómica Academia de Policía, supieron lograr que los abulenses cayeran en sus tretas y la película transcurriese por la trama que a ellos más les favorecía: juego de delantera, maul, juego de delantera, maul, juego de delantera, maul y así sucesivamente. Una táctica tan antigua como la partida de nacimiento de muchos de sus miembros, pero igualmente efectiva, que hizo que nuestros abulenses policías se viesen involucrados en un juego para el que no se habían preparado en las charlas teóricas en la Academia durante la semana.

Así se llegó a la mitad del largometraje, en una épica escena en la que Nacho, el capitán de la Academia, abroncaba a sus alumnos por su comicidad. “Llámales vagos, llámales estúpidos, llámales groseros… pero mejor no les llames para jugar un partido de rugby” podría haber sido perfectamente lo que pasase por la cabeza del capitán en esos momentos.

Tras la escena del descanso, parecía que la trama daría un giro radical, en la que los preparados agentes abulenses emplearían los conocimientos rugbísticos que les provee la Academia para lograr sobreponerse a los duros cacos del Industriales de Las Rozas, pero no ocurrió, en una trama que se tornó algo aburrida, especialmente para los miembros abulenses más alejados de las fases de conquista.

El tal Hugh Wilson quiso mantener la intriga del Sábado hasta el final de la película, haciendo creer al espectador que finalmente “los malos” se harían con la victoria, sumiendo a los locales en una mala racha de dos derrotas seguidas pero, como en toda buena película, los buenos tienen que salir victoriosos. Los rosados agentes abulenses, viendo la derrota en el horizonte, lograron encontrar un momento de lucidez para aprovechar el físico adquirido en una dura pretemporada y sobreponerse a unos Industriales que habían gastado todas sus fuerzas en intentar someter a los abulenses mediante el juego que tan bien se les daba.

Con ello, llegó el final del film con un marcador de 36-24 a favor de los cómicos gendarmes abulenses, premiando la crítica con cinco puntos al equipo local, pero otorgando también un punto a los guerreros cacos del Industriales.

Sensaciones contradictorias en la Academia de Rugby abulense al finalizar el encuentro. Por un lado, contentos por alzarse con la victoria y lograr cinco puntos que les permiten recuperar puestos de playoffs, pero por otro lado sensaciones no tan buenas por no mostrar un buen juego a la gran cantidad de espectadores que se acercaron a disfrutar de la película.

Mención especial a los cadetes Álvaro, Olaya y Rosito que disputaron su primer encuentro con la Loca Academia de Rugby de Ávila y a los agentes Nacho, Borja, Dani por partida doble y a Rosito y Olaya, que celebraron su debut con el uniforme rosa del RAC anotando un ensayo.

Y, si algo definitorio tiene este remake rugbístico de la mítica saga policíaca de los 80, es que, en esta ocasión, policías y maleantes acabaron celebrando la contienda en un tercer tiempo que fue bastante épico disfrutando de otra película titulada “El Clásico”.

 

Cronista.