Crónica

DAVID CONTRA GOLIAT

En el libro de Samuel, la Biblia narra la historia de David contra Goliat en la que un pastor armado únicamente con una honda es capaz de derrotar a un armado gigante, logrando con ello liberar al pueblo de Israel de la invasión filistea. Pero, siendo realistas, esto rara vez sucede.

AÑO II. Día 1.

El Rugby Ávila Club comenzaba su segunda temporada como equipo federado en la Cuarta Regional Madrileña sumergido en un mar de dudas debido al pobre juego mostrado en los dos amistosos preparatorios y a la incertidumbre por saber cómo se adaptarían los nuevos jugadores al equipo.

Un cuento de Navidad

El abuelo abraza a su nieta después de largo tiempo sin verla. Ha crecido tanto, ¡casi puede sostener ya un balón de rugby! No tiene dudas, en cuanto tenga la fuerza para mantener un balón entre sus pequeñas manitas, un balón tendrá en sus pequeñas manitas. Su abuelo se encargará de ello. Y la enseñará a jugar, a pasar, a placar, la explicará las reglas del juego, del sacrificio, del compañerismo, del respeto, del tercer tiempo…bueno, del tercer tiempo mejor cuando crezca un poco más.
El abuelo mira a la nieta desde sus ojos azules, respira hondo y se dispone a contar un cuento. Un cuento de Navidad. Habla con una cadencia y un acento especial, de quien aprendió un idioma que no era el suyo. Habla de un prado verde, un cielo azul, un sol acogedor y quince titanes de rosa (no es una concesión a su nieta, es el color real de sus titanes, por mucho que le pese).
Es diciembre y hace el frío propio de Ávila. Ideal para estar en casa en el sofá y no en un campo de rugby, pero un sábado a las 16.30h no nota el frío. No lo nota en sus cicatrices –ni siquiera en aquella larga que recorre un costado de su cuerpo- ni en su cadera maltrecha –esa que le ha impedido jugar desde hace demasiado tiempo-. Su sangre hierve...

Lost in Hortaleza.

Lo primero que tendría que escribir hoy es una disculpa. Una disculpa por haber tardado tanto en escribir estas líneas. Sabiendo además que hay media docena de lectores habituales e incondicionales de estas crónicas. Pero se da la circunstancia que, hasta la fecha, esta es la crónica más difícil que he tenido que escribir.

Hubo un momento, puede que dudara únicamente un segundo, en el que no sabía lo que estaba haciendo, lo que estaba pasando a mí alrededor, lo que tenía que hacer. Puede como digo que durara un segundo, tal vez incluso menos, pero fue suficiente. Suficiente para sentirme solo. Abandonado. De ninguna manera dueño de mí ni de mi destino.

Nunca en mi vida de jugador de rugby me había sentido tan solo. Rodeado de gente conocida, de caras conocidas, de amigos… pero solo al fin y al cabo. Dudando de cada decisión que había tomado, dudando de cada decisión que debía......

Winter is coming

Está más que probado que los jugadores de rugby no están bien de la cabeza. No pueden estarlo. Me reitero en esta idea a cada minuto que paso con ellos, a cada entrenamiento, a cada partido, a cada tercer tiempo.

Páginas