“eLe”.

Sábado. 28 de Septiembre de 2013.

Para el Rugby Ávila Club es, como suele decirse, una fecha para recordar. En realidad es una afirmación falsa. Olvidaremos la fecha pero sólo eso, estoy más que seguro. Todo lo demás nos pertenece. Todo esto empezó tiempo atrás, recorriendo un largo camino que nos ha llevado a este día, esta fecha y este autobús. Destino: Madrid, Puerta de Hierro.

El autobús es el mismo pero a la vez es diferente. La conductora es la paciente Belén, a su lado copilota nuestra cobra-mascota y el luminoso delantero anuncia, orgulloso, que dentro va el Rugby Ávila Club. La diferencia es una pequeña “ele” que cuelga de la parte de atrás del vehículo. La “ele” de los novatos. (Elyo, esto es metafórico, no literal). Estrenamos carné.

Después de mucho tiempo y muchas horas de prácticas, por fin hemos conseguido nuestro carné. El que nos acredita a conducir nuestro propio destino. Lo recogimos hace apenas un mes cuando nos inscribimos en la federación –gracias a todos nuestros patrocinadores- y antes de conducir solos, fuimos a practicar con amigos, esta vez en Plasencia –gracias a todos los que habéis querido jugar contra nosotros- hasta que ya finalmente este sábado condujimos hasta nuestra meta. La liga regional madrileña.

El esperado debut se ha producido contra los Barbarians B en un clima que (la organización informa) amenazaba tormenta climatológica e inciertos nubes y claros en lo rugbístico. Jugar contra un rival es fácil. Ellos hacen su trabajo, tú haces el tuyo y que gane el mejor. Lo difícil es jugar contra uno mismo, es desempeñar correctamente tu trabajo, es frenar al corazón con la cabeza, es madurar cuando todavía se es un niño, es ser serio sin olvidar divertirse.

Para la presentación, la puesta de largo del equipo había que ser efectivo. Simplemente efectivo. Efectivamente simple. Y en eso nos empeñamos. Con la delantera trabajando como suele y la línea queriendo protagonismo con nervios pero sin complejos. Cada metro ganado era con mucho esfuerzo y cada metro perdido era un regalo. La suma de esfuerzos nos llevo a la veintidós contraria y una sucesión de fases de delantera culmino con un ensayo obra de Borja y posterior transformación de Carrasco. 0-7.

A partir de ese momento una serie de errores y concesiones en cadena llevó al rival a una melé a 5 metros de nuestra zona de marca y, a pesar de un empuje extraordinario de nuestra delantera, un golpe de castigo acabó convirtiéndose en ensayo para los Barbarians. Transformación fallida. 5-7. Con este resultado se llegó al descanso. Al poco tiempo de empezar la segunda parte otra carga de caballería de nuestra delantera acabó con un nuevo ensayo de Borja. Doblete para un debut redondo con su tarjeta amarilla (montón de botellines que se va a pagar…). 5-12. Gracias a un derroche de bravura y pundonor y un par de defensas estoicas sobre nuestra línea de ensayo y bajo el diluvio universal (se rumorea que Noé estaba de linier en una de las bandas, la que se encharco con todas nuestras mochilas empapadas…gracias chicas ;-) por dejarlas allí…) se llegó al final del partido con ese resultado. Pitido final del árbitro y victoria para el RAC.

Hay mil errores de novatos que corregir. Mil cosas que aprender en cada partido que disputemos. Mil historias que contar. Mil canciones que cantar. Hablando de canciones…

Hay un libro de Norman Mailer titulado “Los tipos duros no bailan” y, aunque nunca lo he leído, siempre me ha llamado la atención el título. Ayer en el autobús de vuelta iba pensando con orgullo lo duros que eran mis compañeros y recordé el título del libro en cuestión. Y me paré a reflexionar por un momento en lo equivocado de esa afirmación. Norman Mailer no jugaba al rugby o, al menos no en el RAC.

Porque lo que Norman Mailer no sabía es que:

Los tipos duros duermen con mariposas en el estomago, como cuando estás enamorado. Los tipos duros se desvelan pensando en lo que se avecina. Los tipos duros se reúnen a la hora señalada (14.30h en Puente Congosto) con la sonrisa nerviosa, consciente de que ya no hay marcha atrás. Los tipos duros esperan con el andar inquieto del animal enjaulado. Los tipos duros miran alrededor, reconocen a sus iguales, y sonríen satisfechos. Los tipos duros escuchan el pitido inicial, respiran hondo y por fin son libres. Libres y felices.

Porque los tipos duros ríen escandalosamente, los tipos duros se emocionan como niños, los tipos duros sonríen orgullosamente exhaustos (esa clase de sonrisa que solo aquellos que lo han dado todo en un campo de rugby conocen), los tipos duros se abrazan con brazos que salen desde el corazón, los tipos duros cantan demasiado alto, demasiado mal, demasiadas veces…, los tipos duros SI bailan. Bailan la cobra gay. Bailan las canciones de moda. Bailan las canciones del pasado. Bailan al compás de una música que solo unos pocos pueden oír…

No tengo miedo 
De tomar de decisiones 
Que todo el mundo 
Agarre mi mano 
Caminemos juntos a través de la tormenta 
Sea cual sea el clima, haga frío o calor 
Solo quiero que sepas que no estás solo 
Grita si sientes que has pasado por el mismo camino que yo

Not afraid - Eminem

Estamos aquí. Por fin. Al final del camino empieza la autentica aventura. Gracias, de corazón, a todos los que alguna vez habéis estado en el viaje.

EzequielJuanCarlosPascalÁngelTorresBrasasBalasDavilAlfonsoElyoSantiBorjaCharcoPacoAgustínMikyDarioCarrasPedritoMarcosAlmarzaFabioPabloAdolfoMiguelPeterBucheMattThiagoDavid(patillas)ManuJositoDaniJotaAniseteBorjaSoleteCarlosTanokaRafaDiegoSergioPedroEncisoAlbertoRodrigoDavidRaúlAlevínFélixBelverAdriánAndujarPedroteSamuelTibuPaneroPastorizaFelipe…MacaGloriaIreneMariaElisaPatri…todos los demás que me olvido…Jon y Neftalí.

Cronista.

Dos apuntes para el futuro. Primero: prometo ser más breve la próxima vez, pero es que había muchas emociones que compartir en esta primera crónica “federada”. Segundo: intentaré hablar más del desarrollo del partido en sí en el futuro…si es que me acuerdo…los golpes en la cabeza es que me dejan…