Desde el banquillo

Primera crónica de la temporada, aunque no sea el primer partido. En realidad este sábado pasado jugamos el partido correspondiente a la cuarta jornada. Hemos ganado uno y perdido tres. Los que estéis un poco desconectados pensareis que hemos esperado a empezar con las crónicas a ganar un partido, pues no, este lo perdimos. 83-0 según el acta. 59 o algo así según nuestro delegado. No me extraña nada que se aburriese de apuntar ensayos en contra y parara.

El caso es que los tipos del MAD Rugby Boadilla son muy buenos. Pero claro, el año pasado jugábamos en Cuarta división y este año en Tercera y eso se tiene que notar. Para afrontar esta nueva temporada nos hemos reforzado bien. Ahora tenemos a un francés, al que cariñosamente en los entrenamientos llamamos ‘gabacho’ o ‘vuelcafrutas’ para que se sienta querido. Aun está a la espera de mote oficial. También de las frías tierras del norte nos ha llegado un ala nuevo, concretamente de Arévalo. Como también se llama Álvaro y ese nombre ya esta cogido le llamamos Arévalo y listo. Es un problema curioso este: mirando el acta me he dado cuenta de que jugamos con 3 Danieles en el equipo titular. No me extraña nada que el mister tenga problemas para elegir a los 15 que salen de inicio. Si un dia nos lo propusiésemos podríamos jugar con 3 Álvaros, 4 Danieles, 2 Santiagos, 2 Nachos, 2 Raules y 2 Jose Algo. Apuesto a que ningún otro equipo puede hacer algo así.

Podríais pensar que me estoy enrollando para no hablar mucho del partido y tendríais razón. 83-0. No hay mucho que contar. El caso es que jugamos bien. Se tuvieron que emplear a fondo para lograr ese marcador. La gran mayoría de sus ensayos llegaron junto a los banderines, lo que demuestra que en defensa estuvimos bastante firmes y no les dejamos ensayar fácil por el centro.

Para la gran diferencia que hubo en el marcador, hubo algunos aspectos del juego en el que no se notó tanto. Por ejemplo, las melés las disputamos todas y no hubo superioridad clara de ningún equipo. Y en las touches también dimos guerra. Avants hicieron ellos bastantes más que nosotros. En esos aspectos no nos podemos quejar.

El partido llegó al descanso con un marcador de 43-0. No hay mucho que reseñar, a parte de la lesión de nuestro fichaje estrella. Un hombro fastidiado, pero tampoco mucho porque dice que espera estar listo para el próximo partido. Entró Josito para sustituirle y meter un montón de kilos en la línea. Su juego confirmó que su rodilla está recuperada. Es una gran noticia, ya que así podrá darnos la brasa desde dentro del campo además de por whatsapp.

La segunda parte comenzamos muy bien, con una gran defensa y fuerzas renovadas. Su último ensayo de la primera parte fue en el minuto 35 y el primero de la segunda fue en el 52. Teniendo en cuenta los 10 minutos de descanso hacen un total de 27 minutos sin que nos ensayasen. Dudo mucho que otro equipo consiga dejarles a 0 durante tanto tiempo esta temporada.

Un poco antes de ese ensayo entré yo a jugar. Por Gonzalo. De flanker. Ya sé lo que estáis pensando, pero os juro que ese ensayo no fue culpa directa mía. El caso es que para lo poco que puedo dar no hice muy mal partido. Algún placajito, me metí en unas cuantas abiertas e incluso en una ocasión me dio Olaya un pase perfecto a las rodillas y la cogí. Luego me placaron y me dejaron el hombro un poco chopped, pero bueno, de todo se aprende: a la próxima se la daré a Josito, que me la estaba pidiendo por dentro insistentemente y que le peguen a él. A esa jugada hemos empezado a llamarla esta temporada ‘hacer un Olaya’, que últimamente todo el que juegue a su lado termina lesionado. El único que se ha librado de momento es ‘JC’; creemos que es porque le pasa todos los balones.

Nada, no hagáis caso, que es broma. Olaya hizo un buen partido. Es más, diría que todos hicimos un buen partido. Tal vez por eso me extrañaba tanto que el Mister desde la banda no estuviese satisfecho con nuestro juego:

- Inútiles! - gritaba - ¿Es que no sabéis recolocaros?- vociferaba - ¿y vosotros decís que jugáis al rugby?- se exasperaba.

Luego en un momento en que el juego se acercaba a la banda me fijé en que el que estaba gritando eso era el entrenador de Boadilla. Menos mal que nos iban ganando de 70 puntos. No me quiero imaginar que pasará en ese equipo el dia que tengan un marcador apretado.

Poco más hay que contar. Simplemente felicitar al Boadilla por su gran partido y por ser un rival noble en el campo y recordaos que el sábado 5 de noviembre volveremos a jugar en Ávila.