COMO EN CASA, EN NINGÚN SITIO

“Lo tienes que tener muy claro para ir en contra de un equipo que juega en casa”. Aún recuerdo estas palabras de un compañero que se dedicaba a ganar dinero mediante las apuestas a partidos de rugby, y es que el deporte del balón ovalado es uno de los deportes en los que más se nota la diferencia entre jugar en tu estadio y jugar como visitante, si bien esto se hace notar más en categorías más profesionales que en categorías tan amateur como en la que milita el Rugby Ávila Club. Esa confianza que se tiene en casa propia para poner los pies sobre la mesa del salón mientras se ve la televisión, o esa ausencia de incomodidad al notar la taza del váter caliente por tener la certeza de que sólo uno mismo la ha podido usar antes se traduce en el rugby en un punto extra de motivación por jugar ante la afición y por conocer el terreno de juego.

Con esta motivación y queriendo hacer las cosas bien tras la derrota sufrida en el debut de Jose Ignacio como entrenador se presentaron los de rosa en la Ciudad Deportiva en un día de perros, con frío, viento y lluvia. Un día de esos en los que se está mucho más cómodo disfrutando de una merecida siesta con la película de la tarde de los Sábados de Antena3 de fondo. Pero no. Está probado que el formar parte del Rugby Ávila Club te daña severamente las neuronas, por lo que, a pesar de ser el día más propicio para quedarse en casa de lo que va de temporada, los abulenses pudieron completar por primera vez una convocatoria con 24 jugadores disponibles para disputar el partido. El rival, el CAU “B”, se presentaba como toda una incógnita, ya que, como los de rosa el año pasado, se encuentra disfrutando de su primera temporada en Cuarta Regional Madrileña.

El partido dio comienzo con una delantera abulense, esta vez sí, plena de efectivos, haciéndose poco a poco dueña de las fases estáticas y logrando avanzar metros. Fruto de ello llegó el primer ensayo del partido de Davil, que se lució logrando anotar tres más para conseguir un poker de ensayos que le hace pasar por caja para premiar al resto de compañeros por su avaricia ensayadora. Con 5-0 en el marcador, la lluvia comenzó a caer sobre el terreno de juego, provocando que el ovalado se convirtiese en una suerte de pastilla de jabón que se resbalaba por las manos de los jugadores, lo que convirtió el partido en una sucesión interminable de melés. No estaba el partido para florituras ni pases largos. Fruto de esas travesuras del balón al estar completamente mojado llegó una jugada desafortunada en la que el ovalado resbaló por las manos de varios jugadores abulenses hasta llegar a la zona de marca propia, haciendo que el jugador del CAU únicamente tuviese que preocuparse de posarlo para lograr el empate en el marcador con 20 minutos transcurridos. Tras ese pequeño tropiezo, la delantera rosada siguió haciendo su trabajo y avanzando metros. Se notaba que esta vez sí que había una tercera línea experimentada que se encargaba de dar los apoyos necesarios y limpiar las abiertas. Ese gran trabajo de delantera se vio traducido en dos ensayos a favor de los locales, a cargo de Alfonso y, de nuevo, de Davil.

Con ello, se llegaba al descanso con un marcador de 19-5 a favor del equipo abulense, que dominaba tanto el marcador como el partido, con destellos de buen juego que agradaron al público que, a pesar de la lluvia, se congregaba en la Ciudad Deportiva y que dejaban ver la buena mano del nuevo entrenador.

Pero, en algo que desgraciadamente viene siendo habitual, la segunda parte dio comienzo con un cariz bastante distinto, con un CAU agobiando a los jugadores abulenses, que quizás por verse por encima en el marcador mostraban ciertas faltas de intensidad y de concentración que se vieron traducidas en jugar los primeros minutos de la segunda parte en zona de veintidós propia. Aún así, los locales supieron solventar la papeleta logrando alejar el peligro sin que su zona de ensayo se viese profanada de nuevo.

Con el equipo de nuevo espoleado y yendo a conseguir el punto de bonus ofensivo llegaron los cambios, que entraron de refresco y le dieron una nueva cara al equipo, que volvió a enlazar jugadas de continuidad y de juego rápido que hicieron bastante daño a una ya desgastada plantilla madrileña. Así llegaron los ensayos de Miky, el cual aprovechó que llevaba únicamente medio minuto en el terreno de juego para coger un balón en el centro del campo e imitar a la Gárgola en su vuelo hacia la zona de ensayo, dos más de Davil, cuyas incorporaciones a la línea de tres cuartos hacían mucho daño al equipo de madrileño, y otro de Carras, que, de nuevo, volvió a tener un buen día a las patadas, transformando 5 de los 7 ensayos que anotó el equipo rosado (con minúscula. Con mayúscula es sinónimo de Zoiberg) para conseguir un marcador final de 45-5 a favor de los abulenses

Victoria holgada del RAC ante un CAU que luego dio la cara durante varias horas en un buen tercer tiempo que le sirve a los abulenses para coger moral y cambiar los malos números como visitante, ya que los abulenses afrontan ahora dos complicados partidos como visitante contra Alcobendas y Jabatos RC que seguramente sirvan para dirimir las verdaderas posibilidades del RAC de entrar o no en puestos de playoffs.

 

 

Cronista.