Agujetas de color de ROSA.

¿Quién podría imaginar que la mítica telenovela de los años noventa podría servir para resumir un sentimiento? Sentimiento de un domingo se entiende. La culpa es del partido del sábado 09 de marzo entre el Rugby Ávila y el Arlequines Miguelturra RC disputado en el campo de la Ciudad Deportiva de Ávila a las 15.00 h.

Pero hoy no voy a escribir sobre sentimientos ni sensaciones porque una petición anónima en el buzón de sugerencias habló de la contracrónica. Hablar del partido en sí, de la evolución de ambos equipos durante los ochenta minutos. El problema es que debe ser por los golpes en la cabeza o por la tensión del partido que cuando acaba, ya no me acuerdo de la mitad de lo que ha pasado. Bueno, si me lo invento tampoco creo que nadie lo note…

Si hoy fuera poético bien podría hablar de los 15 espartanos de las Termopilas abulenses, de los defensores numantinos de la zona de marca pero sólo hablaré de los dientes apretados para defender hasta el agotamiento durante el partido para conceder dos ensayos –uno transformado- y un drop que fijaron el resultado final de 0-15. Hoy seré prosaico.

Hablaré del comienzo del partido, del ímpetu inicial del Rugby Ávila y de la excelente defensa rival –fundamentada en la colocación y en la altísima efectividad y contundencia de los placajes- que paraba las acometidas de la delantera abulense. Escribiré de como después de los primeros compases del partido fue el equipo visitante el que tomó posesión del oval y empezó a aproximarse a la veintidós local.

Este fue un partido serio, muy profesional y poco amateur. Me explico. Mucho juego al pie, con patadas profundas, con patadas defensivas y estratégicas. Esta fue una de las claves para el desarrollo del encuentro. Ávila no se había enfrentado a un rival que hiciera uso tan a menudo y tan bien del juego al pie y eso desorientó y descolocó a la, por lo general, ordenada defensa abulense. Un aprendizaje más para el futuro del equipo. Fruto de una patada ofensiva y varias fases de durísimos choques de delanteras llegó el ensayo del equipo ciudarrealense tras lograr la superioridad al ala tras justo antes del descanso. 0-7.

En la segunda parte, el partido se había vuelto eminentemente físico y Ávila sufrió los rigores de un equipo físicamente más fuerte pero sin perder la cara al partido ni olvidarse de atacar cuando tenía el balón en las manos. La defensa fue estoica durante cuarenta minutos concediendo un golpe de castigo transformado y un ensayo de delantera por el único resquicio que Ávila concedió en todo el partido. 0-15.

Dentro de la derrota destacar el buen desempeño de la melé y la buena ejecución defensiva de los tres cuartos que no perdieron el sitio ni la actitud a pesar de la falta de balones para jugar en la segunda parte. Y por supuesto el debut de Pedrote en su primera aparición por un terreno de juego. Bienvenido al barro. Por lo demás, tercer tiempo, comida, risas, canticos, un pecho por la paz y felicidad por otro partido más junto a estas ratas vestidas de rosa. Hoy, rosas con agujetas.