Año nuevo, mismos fallos

“Año Nuevo, Vida Nueva”, que dice el refrán. Es común que un cambio de año traiga consigo nuevos propósitos de cambio y de mejora. Es la época del “mañana empiezo la dieta” o el “mañana mismo me apunto al gimnasio”. A la mayoría de esos propósitos se los lleva el viento a los pocos días de ser propuestos.

El primer partido del año para el Rugby Ávila Club trajo consigo los mimos fallos que están lastrando al conjunto y que hacen que, a día de hoy, tenga bastante complicada su clasificación para los playoffs de ascenso, objetivo que se marcó al comienzo de temporada. La falta de recolocación tras las fases y una mayor presión al rival provocó que un Grupo Nuria muy superior al conjunto abulense fuese dueño y señor del partido y que los ensayos fuesen cayendo contra los rosados, que sólo podían ser testigos de la superioridad de los de la Autónoma.

Los abulenses únicamente dispusieron de dos oportunidades para abrir su marcador durante el partido: un golpe de castigo transformado por Carras que se estrelló en el poste y una única jugada con varias fases en la que consiguieron avanzar varios metros pero que terminó con avant y melé a favor de los locales cuando los abulenses estaban a punto de ensayar. Más allá de ello, superioridad total y absoluta de los locales en todos los aspectos del juego ante un RAC que prácticamente no disponía de posesión de la pelota para jugar sus bazas.

Al finalizar el encuentro, marcador de 67-0 para el Grupo Nuria que hace que el conjunto abulense baje posiciones en la clasificación y no dependa de sí mismo para conseguir el objetivo marcado a primeros de año: la clasificación para los playoffs. Quedan dos partidos que son dos finales para el Rugby Ávila Club, en las que tiene que ganar con bonus ofensivo y luego esperar marcadores de terceros. Para ello, debe dar la vuelta a esa dinámica negativa de resultados en la que se ve envuelto y demostrar que sí, que a veces los propósitos de Año Nuevo sí que se cumplen.

 

Cronista